Admirante Adam A. Chamie, brindó el informe el 26 de febrero ante un comité del Senado de EE.UU. Captura de pantalla/Senado de EE.UU.
Adam A. Chamie, comandante adjunto de Política de Respuesta de la Guardia Costera de EE. UU., situó el espacio costero en el Pacífico, entre Costa Rica y México como uno de los principales puntos de desembarco y trasbordo de la cocaína procedente de Sudamérica, la cual luego es trasegada hacia territorio estadounidense.
Así lo detalló el funcionario norteamericano en un documento de 6 páginas presentado ante el Comité de Comercio, Ciencia y Transporte del Senado de los EE. UU.
Chamie participó en una audiencia ante ese foro el miércoles 26 de febrero para explicar las estrategias para enfrentar el narcotráfico internacional e hizo referencia a la influencia de grupos criminales transnacionales en Centroamérica.
El comandante explicó que los cárteles mexicanos dedicados al narcotráfico transbordan “gran parte de la cocaína que se consume en EE. UU. a través de Centroamérica y el Caribe”.
Las estructuras criminales movilizan la cocaína desde países como Colombia, Ecuador y Venezuela a través de movimientos “masivos” en embarcaciones lícitas o ilícitas. Incluso, explicó que hay 2 corredores de operación. Uno en el Pacífico (con influencia en Costa Rica) y otro en el Caribe.
“Existen 2 corredores principales de tránsito de drogas en el hemisferio occidental. El Pacífico Oriental y el Caribe. En el Pacífico Oriental, se utilizan múltiples vectores para mover cocaína a granel. Sin embargo, los traficantes generalmente desembarcan contrabando entre Costa Rica y México para su posterior envío a EE. UU.”, expuso Chamie.
La Guardia Costera de EE. UU. apunta a que, en el caso del Mar Caribe, la cocaína a granel se trafica a través de Honduras o Nicaragua. La droga llega hasta México por vía terrestre desde esos países y, desde ahí, se introduce a territorio estadounidense por la frontera suroeste con México.
Según los datos brindados por el comandante en el documento, las aguas del Pacífico sirven de paso para el 60% o el 65% de la cocaína que llega a EE. UU. Es decir, es el principal corredor para el trasiego de cocaína hacia el país norteamericano. En tanto, el 35% o el 40% del trasiego restante fluye por las aguas del Mar Caribe.
Extracto del texto donde Chamie hizo mención a Costa Rica. Captura de pantalla del documento oficial
Cambio conocido
Desde 2024, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) advirtió que existe una tendencia a que los narcotraficantes usen cada vez más las aguas del Pacífico que las del Caribe para concretar los trasiegos de cocaína u otras drogas procedentes del sur del continente.
El martes 10 de setiembre de ese año, el Servicio Nacional de Guardacostas (SNG) del Ministerio de Seguridad Pública (MSP) encontró 700 kilos de cocaína flotando en aguas cercanas al Golfo Dulce, en el Pacífico Sur de Costa Rica. La droga estaba atada a una radioboya situada a 15 millas náuticas de la costa.
En contraposición a las modalidades más actuales de la operación de los grupos criminales, y lejos de lo que pareciera un fortalecimiento de la presencia policial en el Pacífico, la Administración Chaves Robles (2022-2026) quitó la sede de la Academia de Guardacostas que estaba ubicada en Quepos, un punto estratégico con fácil acceso al mar, para trasladarla al cantón de Pococí. A una distancia lejana del mar.
En una línea similar, a mediados del 2024, autoridades del gobierno de Chaves ordenaron desterrar al comando élite del SNG de Bahía Drake, en el Pacífico Sur. Una zona marítima por donde ingresarían hasta 500 toneladas de droga (principalmente cocaína) cada año.
Las autoridades políticas decidieron alejar de ese punto al grupo más capacitado del servicio naval, llamado Grupo de Operaciones Especiales del Guardacostas (Gopes). El MSP terminó confirmando el movimiento, luego de que este medio informara sobre la situación.
Para justificar el movimiento, el ministro Mario Zamora y el viceministro de Unidades Especiales, Manuel Jiménez Steller, excusaron la decisión en que no existe un muelle apropiado para el atraco de las embarcaciones. Esto pese a que ya existía un proyecto para construir un atracadero en el puesto de avanzada de Drake, gracias a donaciones del gobierno de los EE. UU.
Sin embargo, este proyecto está completamente detenido. Así lo confirmó el ministro a este medio.
A pesar de que los recursos estaban listos y ya se estaban trabajando los planes para las obras, Zamora ahora asegura que el terreno donde está ubicado el puesto de avanzada no es estatal y, por ende, no se puede realizar la instalación de un muelle en la zona.
El jerarca insistió en que la construcción del atracadero no se puede hacer hasta que la Municipalidad de Osa, dueña del terreno, traspase la propiedad al MSP. Adicionalmente, coordinan con el Instituto Costarricense de Puertos del Pacífico (Incop) para valorar la posibilidad que sea esa entidad quien construya un atracadero en Drake.
Mapa de calor de las rutas de lanchas con droga, elaborado gracias al decomiso de GPS. Fotos: OIJ.
Influencia en el sur
Los Sistemas de Posicionamiento Global (GPS) y los rastreadores de ubicación que se colocan en lanchas y navíos que han sido decomisados en aguas costarricenses y que terminan en manos del OIJ, han permitido trazar las principales rutas actuales que usa el narcotráfico internacional para hacer llegar su producto ilegal al país.
Los aparatos sirvieron a la policía judicial costarricense para evidenciar cómo Jamaica dejó de ser el epicentro de la droga que llega a Costa Rica, tal y como sucedía hasta el 2018.
Aproximadamente desde el 2022 en adelante, los trayectos son más comunes desde Colombia y otros países suramericanos colindantes con dicha nación, que llegan hasta diversas localizaciones en ambas costas ticas.
Una de las rutas más utilizadas tiene como punto de partida Buenaventura, una ciudad costera en el Pacífico colombiano desde donde provienen en su mayoría lanchas tipo eduardoño o semisumergibles con destino final a la Zona Sur o bien, a los alrededores de la península de Osa. La autonomía y las características de estos buques les permiten llegar hasta este sector del país.
Martín Arias, exdirector del SNG entre 2007 y 2024, destacó días atrás que, por el Triángulo de Osa, entre Sierpe, Corcovado-Drake e Isla del Caño, no solo ingresan toneladas de cocaína, sino también la mayor cantidad de marihuana que se está consumiendo en el país.
Arias, quien trabajó por décadas muy de cerca, incluso con gobiernos y policías de EE. UU. y otras naciones, explicó que las bandas dedicadas al narcotráfico ya no son estructuras criminales, sino completos cárteles, principalmente oriundos de Pavas, Alajuelita y Limón.
Según el Departamento de Estado de EE. UU., entre 2020 y 2022, Costa Rica fue el principal punto de transbordo para la cocaína que viajaba desde América del Sur hacia Estados Unidos y Europa. En 2023, ocupó el segundo lugar luego de México.
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Pablo Rojas